PASATIEMPO

 

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"Comienzan los estudios para el plan de musealización de Escalada"…
 
Cristina Fanjul: ¿Nos lo creemos?           

 
Martínez Tejera              
 
Artemio Martínez Tejera -"a quien la Junta ha prohibido realizar declaraciones" -…

!?!?!                       

¡¡¡Yo les puedo asegurar que en la noticia de hoy no hay nada nuevo!!!

Creo que algunos leoneses nos merecemos conocer, por fín, ese "plan" maravilloso… 

 
Necesitamos creer.  Somos más ingenuos que diez apóstoles juntos. Ya saben: faltaban dos. Uno se había colgado de un olivo, porque había preferido el tintineo de treinta monedas – que había cambiado por un beso – , a las patrañitas de un loco, que terminó colgado en una cruz. El otro era un práctco, -un hombre de ciencias sería hoy -, que prefería andar pensando en la manera de seguir adelante, afuera; en lugar de seguir con los miedos, las ocultaciones y las esperanzas locas.
 
Necesitamos creer. Pero creer como "tomases". Sentir la fuerte sensación de tragarnos las palabras de la desconfianza: "Si  no lo veo, no lo creo".  Y sentir en los dedos la sensación caliente de meter nuestra ignorancia  en las llagas abiertas de la realidad.
 
Necesitamos creer. En la resurrección. Sin esperar a la venida de la santa paloma. Porque las palomas ya las tenemos entre nosotros. Y nos dejan, desde hace mucho tiempo, mentiras enteras y verdades a medias, descompuestas. 
 
Somos más que diez apóstoles juntos, ¿resignados?. Y aunque fueramos uno solo, bastaría. Un solo "tomás" se merece volver a creer. A su manera.
 
¡¡¡Necesitamos ver!!! 

    (Publicado en EL RUGIDO: "VER PARA CREER")

***

Pasatiempo

Mario Benedetti

Cuando éramos niños
los viejos tenían como treinta,
un charco era un océano,
la muerte lisa y llana
no existía.

Luego, cuando muchachos,
los viejos eran gente de cuarenta,
un estanque era océano,
la muerte sólamente
una palabra.

Ya cuando nos casamos,
los ancianos estaban en cincuenta,
un lago era un océano,
la muerte era la muerte
de los otros.

Ahora, veteranos,
ya le dimos alcance a la verdad:
el océano es por fin el océano;
pero la muerte empieza a ser
la nuestra.

 
………….
 
 
Nota
Invita a alguien a escuchar este poema, por puro pasatiempo.
A ese que está a tu lado, y nunca lee,
 seguido,
 ni un verso…
Nota
 

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