MAIO ME HIZO AQUÍ (SEGUNDA PARTE)

 Nota

  zm)abuelo  (SEGUNDA PARTE, QUE VIENE DE UNA PRIMERA )

   ¡Abuelo, cuéntame un cuento!

El día de la presentación oficial del facsímil de nuestro Beato, allá en marzo de este año, se reprodujo una escena deliciosa, que luego fue recogida en una imagen de foto.

Un abuelo, embargado de su cariño por esta tierra y por este Priorato, vino con su nieto pequeño en brazos, a ver el libro mágico de Maio. Y a contarle a su nieto un cuento maravilloso.

Uno de mis mejores recuerdos de la infancia es ver a mi abuela materna, y escucharla contándome cuentos y leyendas. Mi abuela era una verdadera cuenta-cuentos. La mejor cuenta-cuentos del mundo mundial. Para mí, claro!!!

Pues, eso mismo le debe pasar a ese niño que os digo, con su abuelo. Este que ahora os enseño.

 

“Érase una vez un monje; pequeño, pero animoso, al que llamaban MAIO. Bueno, no, se llamaba a sí mismo MAIO …
Y el niño, frotándose las manos de emoción y de ansia, al mirar el libro iluminado, le decía al viejo:
– ¡Cuéntame un cuento, abuelo! ¡Un cuento de MAIO!          

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(A)  LOS RAPOSOS DE VALDABASTA: zn)raposo

El Beato de San Miguel de Escalada es admirable.

Me refiero al Codex de Magio.
Es como una catequesis con diapositivas. Los temas áridos de las Escrituras se hacen extraños, hasta para los más devotos y entendidos. Y sobre todo, las alucinantes visiones del Libro del Apocalipsis.
El catequista Magio se encarga de amenizar un poco la exposición, y lo hace con mágia. Además de catequesis religiosa, sus estampas son clases de geografía, de ciencias naturales, de crónica sociales, de costumbrismos, de arte. Y hasta de anécdotas livianas. Lo mismo nos pinta un mapa-mundi, que nos dibuja aninales y plantas; lo mismo nos enseña un vestido de boato, que una silla señorial; o nos exculpe una columna y un arco andalusí, que nos ilumina un cielo con soles y con estrellas. Y hasta nos cuenta en un rincón, entre las líneas de un farragoso texto, que en Escalada hay raposos, que van a las gallinas de Teresa, la viuda; y las yugula por el cuello.
Hay un texto apocalíptico que habla de una extraña bestia (Apoc. 13.11). Magio cita una frase de Jesús (Mateo 8.20), en la que dice a un entusiasta que se empeña en seguirle, a pesar de todo: "Mira, que hasta las raposas tienen cuevas… pero el Hijo del Hombre no tiene donde reclinar la cabeza"…
Magio, el catequista, cuenta e ilustra pensando en los paisanos de Escalada. Y se pone a describir a los zorros como astutos ladrones que obtienen sus ganancias mediante el engaño; y que por tanto se parecen a los herejes. Y pensando en Teresa, la dueña de las gallinas, de Valdabasta, pinta una pequeña miniatura sin orla, de un zorro cogiendo a una gallina por el cuello.
Los feligreses de Val de San Miguel de Escalada y Valdabasta saben un poco de zorros. ¿Será por eso, que hasta en estos tiempos que corren, en la comarca los apodan, socarrónamente, "raposos"?
Teresa

, la dueña de las gallinas, está encantada. No por haber perdido a la gallina, a bocados del zorro; sino por figurar en el códice de Magio, "per omnia secula seculorum". Amén.

 
(B) EL MAPA MUNDI DE MAIO: zp)mapa mundi 4
 
En los folios 33 y 34, dentro del Prólogo del Libro II, donde se habla del mundo conocido, por el que se dispersaron los Apóstoles, predicando, se incluye un Mapa-Mundi candoroso, copia sin duda de otra copia que bien podía proceder de las Etimologías de San Isidoro de Sevilla (+636), arquetipo de modelos anteriormente utilizados.

El eje central del mundo es el Mediterráneo. El Mar Rojo y el río Don se unen, y así se subdividen los continentes. Asia en la parte superior. En la inferior, y a la izquierda, está Europa. A su derecha, África, que llaman Líbia y Etiopía. En el corazón, y en la frente de Asia están Adan y Eva, nuestros primeros padres, en la visión cristiana del mundo. A la derecha de Etiopía, existe un lugar que habitan unos seres monstruosos. Debajo, hay una cuarta parte del mundo, que es un ardiente desierto inexplorado, que habitan los sciopodes, (1) hombres que viven en las antípodas y que se resguardan del sol levantando un gran pie.

 

Toda la tierra está rodeada de un mar dorado, lleno de peces azules, y salpicado de islas cuadradas. La tierra de los continentes se salpican con árboles y plantas, repetidas ingénuamente; y con nombres de sítios y ciudades como: Bosforum, Babilonia, Judea, Constantinopla, Spania, Namibia…

Sin duda una preciosa imprecisa lección de Geografía. Froylán, el hermano de Teresa, la viuda, está mirando, embelesado, el mapa-mundi. Anda buscando dónde está Valdabasta… ¡Qué ingenuo, el pobre!

  

(1) Plinio el Viejo
A propósito de los "sciopodes":
La India y la tierra de Etiopía están grandemente llenas de cosas maravillosas … Dicen (si esto se puede creer) que dabajo de una higuera pueden estar tres compañías de gentes de a caballo … Los filósofos de la India, llamados Gimnosofistas, desde el nacimiento del sol hasta el ocaso están siempre firmes, mirándole sin mover los ojo, puestos alternativamente sobre un pie encima de las hirvientes arenas. En el monte Milo hay hombres con los pies vueltos al revés y tienen en cada pie ocho dedos, según dice Megastenes. En otros muchos montes hay hombres que tienen las cabezas como perros, los cuales se visten de pellejos de fieras y en lugar de hablar ladran, … de estos escribe Ctesias que hubo más de ciento veinte mil cuando él escribia …
También escribe que hay ciertos hombres llamados Monoscelos, los cuales no tienen sino una pierna y son ligerísimos en el saltar, y estos mismos por otro nombre se llaman Sciopodes, porque cuando hace gran sol se ponen en tierra y con el pie se hacen sombra para todo el cuerpo. Viven éstos no muy apartados de los Trogloditas. Luego hacia el occidente hay hombres sin cabeza y tienen los ojos en los hombros. En los montes Subsolanos de la India (llámase región de los Catardulos) hay Sátiros, los cuales son velocísimos … Pigmeos, los cuales no son más largos de tres palmos … Estos, escribe Homero, que son fatigados por las grullas; es fama que en la primavera se ponen a caballo en carneros o cabras y armados de saetas con todo su ejército bajan al mar y destruyen los huevos y los hijos de las grullas … Aristóteles dice que los Pigmeos viven en cavernas y en covezuelas, en todas las otras cosas concuerda con todos los demás escritores … Estas cosas y otras semejantes produce la naturaleza de la generación de los hombres, que para ella son juego y para nosotros milagro …
 
(C) EL ARCA DE NOÉ Y LOS SILVARES: zu)arca de noe
 
 Sigo hablando de El Beato de San Miguel de Escalada, de Magio.
Antes de terminar el Libro II, Maio se convierte en biólogo. Es un "Rodríguez de La Fuente" del siglo X. Y hasta se sale del guión, (quiero decir: del texto de la historia), que había dejado escrito Gregorio, obispo de Elvira. Este "Félix" nos pinta un arca que se sale de todas las normas. La suya es como una casa ingenua, de cuatro pisos y una buhardilla; repleta de bichos, conocidos e ignotos.
 
En el vértice del tejado una paloma de oro lleva en el pico una rama del árbol que el pintor dibujó a la derecha de la nave salvadora. Este parece como si fuera el silvar (serval de los cazadores), que ahora tenemos delante del Monasterio.En el cuadro Maio lo pone a la derecha del Arca de Noé. En sus ramas descansa, serena, una preciosa águila.
En la buhardilla están Noé y su familia. Acompañan a Noé, (¿solo, viudo?), tres parejas. Y en los dos rincones: dos pajarillos, que bien podrían ser golondrinas, aunque coloridas y vistosas.
En el cuarto piso, cuatro aves más gordas: un gallo de Teresa, una gallina clueca, un pavo menospreciado, y una pava azul, sumisa. A la derecha, en el mismo nivel, pero en compartimento separado, una liebre o conejo comparte jaula con dos enrevesadas víboras o culebras.
En el tercer piso, bajando: un ternero azul, un carnero ocre, un cabrón alocado, un mono erecto, y un agazapado gato gigante que repite el azul extraño del ternero.
Bajando al segundo piso: un león violeta, con el rabo presumido y los ojos inquietos; un toro enamorado de la luna; y dos perros burlones y juguetones.
En el piso principal: un elefante parece que haya robado el traje a la jirafa, que se esconde detrás de él; una llama, un caballo (otra vez azulete), un bicornio, y una vaca sagrada, vomitando.
Afuera, a la izquierda del arca, – al lado opuesto del silvar -, un cuervo negro está devorando el cadaver de un ahogado, que fué un expulsado de la Iglesia.
  
¡Qué gran biólogo y divulgador fue Magio!. Hoy podría dibujarnos algo parecido, mirando en derredor del Priorato:

Monte:

Corzos, jabalíes, lejanos lobos, liebres, conejos, topillos, ratones, musarañas, garduñas y raposos. Grajillas, cuervos, urracas, alondras, perdices, pardillos, currucas, escribanos, jilgueros, milanos, aguiluchos, abubillas. Lagartos, víboras…

Vega:

Truchas, barbos, escallos, bogas, (ya no hay cangrejos, ay); nutrias, pollas de agua, desmanes, tejones, turones. Ruiseñores, zarceros, herrerillos, verderones, lavanderas, mirlos, gorriones, golondrinas, vencejos, murciélagos, carboneros. Culebras de agua, lagartijas, ranas de San Antonio, salamandras, sapos, erizos… Y palomas en las cuestas del campanario. Y encima de las campanas: la cigüeña, ¡que está con nosotros, otro año nuevo!
 
(D) EL SILENCIO: zzb)silencio 2
 
Libro del Apocalípsis 8, 1: "Cuando abrió el séptimo sello, hubo un silencio en el cielo por espacio como de media hora"…
Este verso es como un entreacto, durante el cual se preparan los actores, que van a actuar en el versículo siguiente. La media hora da tiempo de sobra para cambiar la escena. Pasa del cielo a la tierra. En la tierra se va a representar la ejecución de los juicios contra el mundo…
 
Hablo de El Beato de San Miguel de Escalada. Pero, ¿cómo hace Magio para pintarnos el silencio del cielo?. Escribe en doce medallones, que son como coronas doradas, la frase que lleva doce letras: "Silentium est":
 
 
¿Un poco ingénuo?. No; didáctico. Y además, enraizado en la tradición de los Beatos, que entendían el silencio del cielo como algo cósmico, redondo, perfecto. El número doce es un número perfecto. Petrus, ilustrador del Monasterio de Silos, vendría despues, en el año 1109, a encontrar la fórmula genial de representar el silencio con el vacio, dentro de una orla…
 …
Recuerdo una anécdota de un niño genial. Era el hijo de una compañera mía de trabajo. En el colegio, en clase de religión, el profesor les hablaba de las tentaciones de Cristo. Y les propuso a los niños que representaran en un dibujo a Jesús, aguantando la tentación del diablo, y diciendo ¡que no!… ¡Menudo reto!  
El niño tuvo una inspiración genial: dibujó al demonio tentando a Jesucristo; y al Señor, sereno, sonriente, diciendo ¡que no!…
– ¿Cómo dice que no? – me preguntaréis…
– ¡Fácil, muy fácil… algo atrevido, pero ingénuo: ¡¡¡Cristo estaba haciendo un corte de mangas, con el brazo y con el dedo!!!
 ¡Bravo por el niño genial  ¡Y bravo por Magio! 
 
………………………………………………………………………………………….  Alfredo García  
 ¡¡¡ PARA EL RECUERDO!!!
 

ESTE FUE EL GUIÓN DE LA CHARLA EN PPS 

MAIO ME HIZO AQUÍ

 
 
Y este el resumen en imágenes:
 
    http://widget-d8.slide.com/widgets/slideticker.swf  
 
Cámara
 

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