LA COMTEMPLACIÓN DEL AMANECER

 
 
Hace algún tiempo que me he propuesto cumplir con una de esas cosas importantes en mi existir. Como ir a La Meca una vez en la vida  para los musulmanes. Pero en mi caso no es cuestión religiosa. O tal vez sí. Porque: ¿qué es religión? Si me olvido de los dogmas, de las doctrinas, de las normas,… supeditadas por la ficción humana a cualquier divinidad. Y si con ello me olvido de la ficción en todo lo religioso que hemos fabricado los humanos, vengo a mí mismo, pasando por el mundo visible, y me descubro dios. "Me re-ligo", como diría Lactancio (Lucio Cecilio (o Celio) Firmiano Lactancio (245?-325?), que hace derivar la palabra «religión» del verbo latino religare: «Obligados por un vínculo de piedad al dios,  estamos “religados”: obligados por un vínculo de piedad".   
 
Uno de los mandamientos de mi religión es "contemplar el amanecer al menos una vez al año". Y llevo unos cuantos años cumpliéndolo.  Hace algún tiempo publiqué en este blog un poema, que es una especie de liturgia íntima, como una misa mía sobre un amanecer. No pretendo imponer mi religión. Sólo quiero "ofrecer" mi celebración:
 
            Amanecer
                                      .

(no te olvides: ¡Pincha aquí ^)
 
amanecer 006
 
Cámara
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